
Qué Incluir en tu Guía de Airbnb: La Checklist Completa para Anfitriones

Bart — GuestIntro team
¿Conoces esa sensación? Son las 11 de la noche, te vibra el móvil, y es un huésped preguntándote cómo funciona la ducha. O te escriben tres horas antes del check-in pidiéndote las indicaciones que ya enviaste dos veces.
Sí. Esa.
Y lo cierto es que la mayoría de esas preguntas no son descabelladas. Los huéspedes necesitan esa información. El problema no es que pregunten. El problema es que no les has dado un lugar fácil y obvio donde encontrar las respuestas.
Para eso sirve una buena guía de Airbnb. Pone todo lo que un huésped pueda necesitar en un solo lugar, al que puede acceder desde su móvil en segundos. Sin rebuscar en mensajes antiguos, sin hojear una carpeta impresa que acumula polvo sobre la mesa, sin mensajes incómodos tipo "perdona que te moleste, pero..." a medianoche.
Pero aquí es donde la mayoría de anfitriones se atascan: ¿qué se pone realmente en la guía?
Vamos a desglosarla sección por sección. Cuando termines de leer, vas a tener una estructura clara que puedes usar tanto si estás creando tu primera guía como si vas a darle un repaso a la que ya tienes.
1. El Mensaje de Bienvenida
Esto es lo primero que ve tu huésped, así que tiene que cumplir. Pero tampoco te pases. No estás escribiendo una novela. Con unas frases cálidas que marquen el tono y hagan sentir al huésped verdaderamente bienvenido basta.
Algo como:
"¡Bienvenidos a nuestro apartamento en el centro! Nos alegra mucho que estén aquí. En esta guía encontrarán todo lo necesario para una estancia genial, y si no encuentran lo que buscan, escríbannos sin problema."
Eso es. Amable, breve y tranquilizador. Quieres que sientan que han llegado a un sitio preparado con atención. Porque así es.
Un detalle que funciona muy bien aquí es incluir tu nombre (con el nombre de pila es suficiente) y quizás una foto tuya. Hace que toda la guía se sienta más personal y menos como un manual corporativo.
2. Cómo Llegar y Hacer el Check-In
Esta es la sección que más mensajes te va a ahorrar. Sin duda.
Cubre todo lo que el huésped necesita desde el momento en que sale de la estación, el aeropuerto o la carretera, hasta que está dentro de tu propiedad con la puerta cerrada.
Incluye:
Dirección e indicaciones. No solo el código postal. Piensa en qué puede resultar confuso. "La entrada está por la parte de atrás, no por la puerta principal" es justo el tipo de detalle que evita una llamada de pánico.
Aparcamiento o estacionamiento. Dónde aparcar, si es gratuito o de pago, si se necesita algún permiso, y dónde conseguirlo.
Instrucciones de llaves o cerradura. Si usas una cerradura inteligente o una caja de seguridad, explícalo paso a paso. Incluye fotos si puedes. "Gira el dial a la izquierda hasta el primer número" es muchísimo más claro con una imagen al lado.
Qué hacer si algo falla. ¿La cerradura no abre? ¿El código no funciona? Dales un plan B para que no se queden varados en la puerta.
El objetivo es que un huésped que llega a la 1 de la madrugada, cansado y un poco perdido, pueda abrir tu guía en el móvil y seguir los pasos sin tener que contactarte.
3. Información del WiFi
Pon esto cerca del principio. En serio.
Lo primerísimo que hace la mayoría de huéspedes tras dejar las maletas es conectarse al WiFi. Si tienen que buscarlo, es un punto de fricción innecesario en los primeros cinco minutos de su estancia.
Incluye el nombre de la red y la contraseña en letra grande y clara. Si el router está escondido detrás del televisor, dilo. Si la contraseña distingue mayúsculas o tiene caracteres raros, déjalo bien indicado.
Algunos anfitriones imprimen esto también en una tarjetita que dejan sobre la encimera de la cocina. Por si acaso. No pasa nada por tenerlo en varios sitios.
4. Manual de la Casa (Cómo Funciona Todo)
Esta es la parte gorda. Piensa en ella como la sección de "cómo usar esta casa".
Repasa cada electrodoméstico, sistema o detalle que no sea completamente obvio. Las cosas que tú das por sentadas porque has estado allí cien veces son las que confunden a un huésped que lleva diez minutos.
Cosas comunes a cubrir:
Calefacción y agua caliente. Cómo encenderlas, cómo funciona el termostato, cualquier peculiaridad ("el radiador del dormitorio tarda unos 20 minutos en calentar").
Electrodomésticos de cocina. Horno, placas, cafetera, lavavajillas. Si las pastillas del lavavajillas están debajo del fregadero, dilo.
Televisión y entretenimiento. Cómo cambiar de entrada, cómo acceder a Netflix u otras plataformas, si hay alguna cuenta que puedan usar.
Lavadora y secadora. Qué programas usar, dónde está el detergente, y dónde tender la ropa si no hay secadora.
Dispositivos inteligentes. Altavoces inteligentes, luces automatizadas, termostatos. No todo el mundo está familiarizado con estos, así que mantén las instrucciones sencillas y sin tecnicismos.
La regla de oro: si alguna vez un huésped te ha preguntado por algo, va en la guía. Llevar un registro de las preguntas que recibes y añadirlas a medida que aparecen. Tu guía debería mejorar con cada reserva.
5. Normas de la Casa
A nadie le apasiona escribir normas de la casa, y a nadie le apasiona leerlas. Pero son importantes, y meterlas en tu guía con el tono adecuado marca toda la diferencia.
El truco es ser claro y directo sin sonar como un sargento. Intenta darles un enfoque positivo cuando puedas.
En lugar de "NO cerréis la puerta de golpe", prueba con "La puerta principal cierra un poco dura, ciérrenla con suavidad. Los vecinos lo agradecerán."
Cosas típicas a cubrir:
Horas de silencio
Política sobre fumar
Política sobre mascotas
Número máximo de huéspedes
Si se entra con o sin zapatos
Basura y reciclaje (dónde están los contenedores, qué día salen)
Zonas de uso restringido
Los huéspedes son mucho más propensos a respetar las normas cuando entienden el porqué. "Por favor, mantengan el ruido bajo después de las 22h; las paredes son finas y tenemos unos vecinos estupendos con los que queremos seguir llevándonos bien" funciona mucho mejor que un simple "No hacer ruido después de las 22h."
6. Instrucciones de Check-Out
Mantén esta parte simple y concreta. Los huéspedes no quieren una lista interminable en su última mañana, pero unas pocas peticiones razonables están perfectamente bien.
Lo que la mayoría de anfitriones suele incluir:
Hora límite para salir
Si hay que quitar las sábanas o dejarlas puestas
Dónde poner las toallas usadas
Qué hacer con la basura
Si hay que poner el lavavajillas
Cómo cerrar todo (y dónde dejar las llaves si aplica)
Preséntalo como algo útil, no como una imposición. "Para facilitarlo, solo deja las toallas usadas en la bañera y la llave sobre la mesa de la cocina. Ya está. Del resto nos ocupamos nosotros."
Una experiencia de check-out fluida es una de esas cosas sutiles que aparecen en las reseñas. La gente recuerda cómo se sintió al irse, no solo al llegar.
7. Recomendaciones Locales
Esta es la sección donde realmente puedes brillar. Y sinceramente, es la parte que más le gusta a los huéspedes.
Tú vives (o vives cerca de) la zona. Sabes dónde está el buen café. Sabes qué bar tiene las mejores tapas y cuál evitar. Sabes de esa cala a diez minutos andando que nunca se llena.
Comparte todo eso.
Organízalo por categorías que tengan sentido:
Restaurantes y cafeterías. Tus favoritos de verdad, no solo los que más reseñas tienen en Google.
Bares y vida nocturna. Sitios casuales, sitios para una cita, el que tiene la mejor terraza.
Supermercados y básicos. Tienda más cercana, farmacia, cajero automático.
Qué hacer. Rutas, atracciones, excursiones de un día, planes para días de lluvia, opciones aptas para niños.
Transporte. Parada de autobús más cercana, estación de tren, números de taxi, alquiler de bicicletas.
Aquí es donde una guía digital le gana claramente a una impresa. Puedes incluir enlaces a Google Maps, webs y páginas de reserva. Puedes actualizarla cuando un restaurante cierre o abra uno nuevo. Una carpeta impresa no puede hacer nada de eso.
Los toques personales valen oro aquí. "El pulpo a la gallega de Casa Manolo es una locura. Pide la ración entera y vete a la terraza" es infinitamente más útil que una lista genérica de restaurantes cercanos.
8. Información de Emergencia y Seguridad
Ojalá nadie necesite nunca esta sección, pero tiene que estar.
Incluye:
Tu contacto (teléfono y/o correo)
Un contacto de respaldo por si no estás disponible
Dirección del hospital o urgencias más cercanas
Número de policía no urgente (y el 112 para emergencias reales)
Ubicación del botiquín, extintor y manta ignífuga
Cómo cortar el agua, gas o electricidad en caso de emergencia
Rutas de evacuación si aplican
Mantén esta sección factual y fácil de escanear. En una emergencia real, nadie quiere leer párrafos largos.
9. Extras Que te Hacen Destacar
Una vez cubiertos los esenciales, hay algunos extras opcionales que pueden llevar tu guía de útil a verdaderamente memorable.
Algunas ideas:
Una pequeña historia de la propiedad o la zona. Si tu casa tiene 200 años o tu piso está en un antiguo edificio industrial, a los huéspedes les encanta ese tipo de contexto.
Consejos por temporada. "En diciembre, el mercadillo de Navidad está a cinco minutos andando" o "El jardín está precioso en verano, en el trastero hay tumbonas."
Información para familias. Dónde está la trona, parques infantiles cercanos, playas aptas para niños.
Info sobre mascotas. Si admites mascotas, incluye paseos cercanos, bares pet-friendly y la ubicación del veterinario más próximo.
Una nota personal. Algo como "Compramos este apartamento en 2019 y pasamos dos años reformándolo. Esperamos que les encante tanto como a nosotros." Es un detalle pequeño, pero crea conexión.
Juntándolo Todo
Es mucho contenido, y puede parecer abrumador montarlo todo de golpe. Pero lo bonito de una guía digital es que no tienes por qué. Empieza por las secciones críticas (check-in, WiFi, manual de la casa, normas, check-out) y construye desde ahí.
Cada pregunta de un huésped es una señal para añadir algo nuevo. En unos meses, tendrás una guía que responde prácticamente a todo, y tu móvil va a estar mucho más tranquilo.
Si quieres saltarte el problema de la página en blanco, GuestIntro te permite generar una guía digital completa en minutos. Introduces los datos de tu propiedad y te monta toda la estructura, lista para compartir con cada huésped con un simple enlace. Sin descargas de apps, sin líos.
Tu yo del futuro (ese que ya no contesta preguntas sobre el WiFi a medianoche) te lo va a agradecer.